Llega el buen tiempo y aparece la eterna pregunta: ¿merece la pena gastar más en un protector solar de farmacia? La respuesta corta es sí. La respuesta larga requiere entender qué estás comprando.
No todos los SPF 50 son iguales
El SPF mide la protección frente a radiación UVB (la que quema). Pero hay un factor que muchas marcas de gran consumo no cubren bien: la protección UVA (la que envejece la piel y penetra más profundo).
Un fotoprotector de farmacia de calidad te garantiza:
- Protección UVA y UVB equilibrada con ratio UVA/UVB mínimo de 1/3
- Fotoestabilidad: que el filtro no se degrade con la exposición
- Testado bajo supervisión dermatológica
- Sin ingredientes potencialmente irritantes para pieles sensibles
Filtros: químicos vs físicos
Los filtros químicos absorben la radiación UV. Los filtros físicos (minerales) la reflejan. Ambos son seguros, pero para pieles reactivas, rosácea o atópicas, los filtros minerales (óxido de zinc, dióxido de titanio) son generalmente mejor tolerados.
Lo que recomendamos en la farmacia
No se trata de vender el más caro. Se trata de recomendar el adecuado para tu tipo de piel, tu actividad y tu medicación. Sí, tu medicación: muchos fármacos son fotosensibilizantes (antibióticos, antiinflamatorios, retinoides...) y necesitas una protección específica.
Pásate por la farmacia y te asesoramos sin compromiso.